jueves, 21 de abril de 2011

RELACIONES HUMANAS

Aparte de el mundo conocido tradicionalmente , existen otros alternativos desenvueltos paralelamente en Internet.En ellos se observa un movimiento incesante , de millones de usuarios.Llamados “sitios” , para hacer amistades nuevas , comunicarse con las que ya se tienen y viven lejos y también , porque negarlo , espacios de comunicación “erótico” que terminan por convertirse en un entretenimiento para rellenar nuestras horas vacías.
Antes de esta curiosa “tecnologización” social , las horas muertas , o como se las quiera llamar , eran ocupadas , entre otras cosas , por el trato con los vecinos.Entiendo que eso era el paso previo a la realización personal , en la medida en la que somos parte de una red que sentirá mayor plenitud al pertenecer a un grupo afín , esto es , personas con las que se comparte una visión semejante de la vida.
Antes , creo , las reuniones sociales contribuían a la felicidad , a la satisfacción de pertenecer a un grupo.Aquellas conversaciones que tenían lugar en el banco de la plaza , al atardecer , poseían un efecto tranquilizador.Permitían que tuviésemos una especie de colchón en el que apoyarnos.Tengo , pues , como una nostalgia de ese mundo anterior a la “ tecnologización “ en el que éramos porque nos tocábamos , hablaban con nosotros y escuchaban aquello que necesitábamos decir.Así que , salvo que estuviésemos a disgusto , esas charlas permitían paliar la sensación de soledad.
Por otro lado , los encuentros que tenían un interés mas intimo , se vivían con mas excitación.Los ojos perpetuaban aquello de que el amor entra a través de ellos.El caso es que vibrábamos.Al vernos las caras , resulta más fácil identificar los sentimientos que tenemos respecto a la persona que tenemos enfrente.Enseguida sabíamos si había o no el tan moderno “ feeling “.
Partiendo de esta idea nostálgica de las relaciones humanas , establecidas en espacios públicos y en ocasiones en privados  , pero siempre en “ vivo bien podríamos renegar de las nuevas relaciones humanas generadas en estos espacios “ virtuales “ , redes sociales como Twiter, Tuenti o Facebook.
¿ Que sentido tiene , entonces ,  hacer un montón de amigos/as que nunca , o prácticamente nunca , podremos ver ?.De echo , en algunos casos , ni pretendemos.¿ Deberíamos de controlar el uso que los adolecentes hacen de esas paginas ? y ¿ Como vigilarlos ?
Me hago estas preguntas , en la medida que observo el creciente aumento de sectores críticos con este tipo de redes sociales , que aseguran que sus usuarios tienden al aislamiento.

1 comentario:

  1. Muerto el pueblo murió la amistad vecinal. Las grandes ciudades nunca han tenido ese privilegio, bueno, al menos no tanto, pero hoy en día es impensable abrir la puerta a alguien aunque llamen mil veces, no te fias. Es el precio del modernismo, pero te diré y lo digo por experiencia, que si te organizas, esta vida cruel de la ciudad es una buena vida y da tiempo para todo, incluso para tomar copas cerca de casa, pasearte por la playa, coger el TRAM y leer en el camino al trabajo, escoger entre 500 restaurantes donde comer la mejor pizza e incluso marcharte al campo de vez en cuando para añorar esa vida ciudadana que tanto nos gusta criticar. Ya sabes lo de la canciópn aquella de http://www.youtube.com/watch?v=dCDfTPzoO0k

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