domingo, 23 de octubre de 2011

Gracias Leonard , gracias

simantoñete

canal










Es lo que tiene el madrugar.A pesar de haber trasnochado anoche , pues a eso de las 8  de la mañana ya estaba a pie.
Me desayunaba esta mañana con la mala noticia de la muerte del “maestro” ( no me gustan los toros ).A pesar de no gustarme los toros , el toreo , si que me gustaba oírlo.Como a mi mujer le gustan las corridas ( ¡¡¡ y a quien no !!! , que dirá más de uno ) , le solía escuchar en todas las que retransmitían por el canal de los toros.Alguno se preguntara ;
-Si no te gustan los toros ¿ que coño haces escuchando a un torero ?.Hago eso , escuchar , oír.El que lo entienda , bien.Y el que no , pues lo mismo también.
Lo dicho , que mientras leía la noticia y desayunaba , me puse la tele para ver las motos ( soy un crack , un hombre haciendo 3 cosas a la vez )…..


Me voy a leer un poco a Leonard y a relajarme el alma ;


Eres un hombre viejo y no has dado las gracias, no has devuelto tu gratitud a quien la merece: el suelo, la tierra, al pueblo que te ha dado tanto. Porque igual que un hombre no es un DNI, una calificación de deuda tampoco es un país. Ustedes saben de mi fuerte asociación con Federico García Lorca y puedo decir que mientras era joven y adolescente no encontré una voz y solo cuando leí a Lorca, en una traducción, encontré una voz que me dio permiso para descubrir mi propia voz, para ubicar mi yo, un yo que aún no está terminado…


Un día, a principios de los años sesenta, estaba de visita en casa de mi madre. Su casa estaba cerca de un parque con una pista de tenis donde íbamos a ver jugar al baloncesto. Era un lugar que conocía de mi infancia. Me paseé por allí y encontré a un joven tocando una guitarra flamenca. Me encantó, estaba rodeado de algunas chicas y me senté a escucharlo, me cautivaba, yo quería tocar así, aunque sabía que nunca lo lograría.


Me acerqué a él y nos entendimos medio en francés medio en inglés y pactamos unas clases en casa de mi madre. Era un joven español. Al día siguiente se presentó. Me dijo: “Déjame escucharte tocar algo”. Lo hice y declaró que no tenía ni idea. Él cogió la guitarra, la afinó, me la devolvió y dijo: “No suena mal. Ahora tócala de nuevo”. No cambió mucho. La cogió otra vez y me dijo: “Te voy a enseñar unos acordes”. Tocó una secuencia rápida de acordes y luego me explicó dónde tenía que poner los dedos y me dijo otra vez: “Ahora toca”. Pero fue un desastre.
Al día siguiente, empezamos de nuevo con esos seis acordes. Muchas canciones flamencas se basan en ellos. Al tercer día la cosa mejoró. Aprendí los seis acordes. Al día siguiente el guitarrista no volvió por casa. Dejó de venir. Como yo tenía el número de la pensión donde se alojaba fui a buscarlo para ver que le había pasado. Allí me contaron que aquel español se había suicidado, que se había quitado la vida. Yo no sabía nada de él, de qué parte de España era, por qué estaba en Montreal, por qué estaba en la pista de tenis, por qué se había quitado la vida.


Sentí una enorme tristeza. Nunca antes había contado esto en público…Toda mi obra está inspirada por esta tierra. Así que gracias por celebrarla porque es suya, solo me han permitido poner mi firma al final de la última página.




Que paséis un gran domingo…..

2 comentarios:

  1. Así ha sido, Suso. Buena selección, yo también soy un amante seguidor de Cohen.

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